Documentos Esenciales para proteger a sus hijos cuando van a la Universidad

El momento en que su hijo/a cumple 18 años y se prepara para ir a la universidad es emocionante, pero también marca un cambio legal importante: ya es mayor de edad a los ojos de la ley. Esto significa que, sin los documentos adecuados, usted como padre/madre ya no tiene acceso automático a su información médica ni financiera.

Para asegurarse de que puede seguir ayudándolo/a en caso de emergencia, es fundamental que realicen estos dos documentos legales esenciales:

#1 Directiva Médica Anticipada («Living Will» en Georgia)

Este documento permite que su hijo/a designe a un agente médico en caso de urgencia o incapacidad temporal. Lo ideal es que usted sea la persona designada para que los médicos puedan contactarlo/a de inmediato en una emergencia.
¿Por qué es importante?
☑ Una vez que su hijo/a cumple 18 años, usted ya no tiene acceso automático a su historial médico ni puede tomar decisiones por él/ella en caso de emergencia.
☑ Sin este documento, si su hijo/a sufre un accidente o una enfermedad grave, los médicos podrían no compartir información con usted debido a las leyes de privacidad médica (HIPAA).
Si su hijo/a ha cambiado su residencia y ya no se encuentra en Georgia, es importante que el documento se realice conforme a la ley del estado donde reside actualmente.

#2 Poder Notarial General (Poder Amplio de Administración y Disposición)

Este documento permite que su hijo/a le otorgue autorización legal para manejar ciertos asuntos financieros y administrativos en su nombre.
¿Por qué es útil?
☑ Podrá acceder a cuentas bancarias, pagar facturas o resolver problemas financieros en caso de que su hijo/a lo necesite.
☑ Si su hijo/a estudia en otra ciudad o país, puede ayudarlo/a sin necesidad de que él/ella esté presente.
☑ Su hijo/a podrá delegar tareas comunes, como:
· «Mamá, ¿puedes ir al banco y autorizar una transacción en mi nombre?»
· «Papá, ¿puedes abrirme una cuenta bancaria?»

Proteger a sus Hijos/as, Incluso Después de los 18 Años

Estos documentos no solo les brindan tranquilidad, sino que también les permiten seguir protegiendo a sus hijos/as, aunque ya sean adultos. Si aún no han preparado estos documentos, ahora es el momento ideal para hacerlo antes de que se vayan a la universidad.

En nuestra firma, nos especializamos en planificación sucesoria y podemos ayudarle a redactar estos documentos según las leyes del estado correspondiente.
¡Contáctenos hoy mismo para asegurarse de que su hijo/a esté protegido/a!

¿Quién cuida a mamá?

María estaba en medio de la tormenta: asistiendo a su esposo en una batalla contra un cáncer terminal, cuidando de un bebé recién nacido y de otros tres hijos menores de edad en casa. El día a día era un acto de amor incondicional, pero también de desgaste físico y emocional.

Su esposo, ya muy débil, me contactó preocupado. Durante la consulta detecté futuros problemas graves: la casa familiar, base y hogar de su familia, estaba solo a nombre de él. Además, él tenía hijos adultos de otro matrimonio, con una relación muy conflictiva.

“Hay que proteger a María y a sus hijos”, le dije, y urgimos en preparar los documentos necesarios para asegurar que, cuando él ya no estuviera, ella no tuviera que enfrentarse a obstáculos legales innecesarios.

Las semanas pasaban, y María no encontraba el momento para llevar a su esposo a firmar. Su esposo ya no podía conducir y dependía de su esposa. La entendíamos: ¿cómo pedirle a una madre que está sosteniendo su mundo con sus manos que, además, se ocupe de documentos legales? Hoy tenía problemas más graves para resolver.

Pero la realidad no espera. Un día, la llamé con firmeza y le dije: “‘Sé que en este momento esto no parece una prioridad, pero si no firman los documentos ahora, te vas a arrepentir luego. Debes hacerlo por vos y tus hijos. Por favor, trae a tu esposo a la oficina hoy. Yo sé que algún día vos me vas a agradecer por este llamado’”.

Dos semanas después, su esposo falleció.

Hoy, María me agradece. No por los documentos en sí, sino por haberla ayudado a cuidar de su familia y de ella misma, incluso en medio del dolor.

La historia de María es la historia de muchas de nosotras. En momentos cruciales, posponemos nuestras propias necesidades porque creemos que cuidar de los demás es suficiente. Pero cuidar de nosotras también significa pensar en nuestro futuro: en proteger nuestro hogar, en evitar cargas innecesarias para nuestros hijos, en evitar gastos legales y conflictos en la Corte, y en asegurarnos de que, pase lo que pase, todo quede en orden.

La planificación sucesoria no es solo un trámite legal; es un acto de amor y de responsabilidad. Es darle tranquilidad a mamá para que, cuando llegue el momento más difícil, no tenga que preocuparse por resolver problemas que se pudieron haber evitado.

En el mes del Día de la Madre, reflexionemos:
Así como mamá cuida de todos, también merece ser cuidada.
Planificar hoy es darle paz para mañana.
Si sos mamá, regálate un momento para pensar en vos.
Y si amas a una mamá, ayúdala a protegerse.
Agenda una consulta y conversemos sobre cómo dejar todo en orden —por ella, por su familia, por su paz.
Porque mamá también merece ser cuidada.

¿Quién cuida a mamá?

Mamá cuida a los hijos.
Mamá cuida al esposo convaleciente.
Mamá sostiene el hogar, las emociones y las rutinas.
Pero, ¿quién cuida de ella?

“¿Se puede vender la casa si el título estaba solo a nombre del cónyuge fallecido?” Pasos legales que debes conocer

¿Puedo vender la casa si el título está solo a nombre de mi esposo y él falleció? Esta es una de las preguntas más frecuentes que recibo como abogada de planificación patrimonial: “Quiero vender la casa, pero mi esposo falleció y la casa estaba solo a su nombre. ¿Qué puedo hacer?” Muchas mujeres enfrentan esta situación sin saber por dónde empezar. En este artículo te explico los pasos básicos y cómo evitar complicaciones en el futuro.

#1 ¿Qué pasa si la casa estaba sólo a nombre del esposo?

Aunque hayan estado casados por muchos años, si legalmente el título de la propiedad estaba solo a nombre del esposo, y él falleció sin un testamento, la casa no pasa automáticamente a la esposa. En estos casos, hay que iniciar un proceso legal llamado sucesión o “probate” para transferir el título a los herederos.

#2 ¿Quién hereda la casa?

Dependerá de si el esposo dejó un testamento o no, y de las leyes del estado. Si no hay testamento, por lo general, la esposa y los hijos (si los hay) comparten la herencia. Esto significa que la esposa sola no puede vender la casa sin el consentimiento (o renuncia) legal de los hijos mayores de edad, o un tutor si son menores. Si hay menores de edad, se debe abrir otro proceso legal llamado juicio de conservador para los menores.

#3 ¿Y si hay hipoteca? ¿Puedo seguir pagando o refinanciar?

Sí, puedes seguir pagando la hipoteca, pero no puedes vender ni refinanciar legalmente sin haber hecho el proceso de sucesión. El banco no puede cambiar el préstamo a tu nombre sin el título

#4 ¿Cómo evitar esto en el futuro?

Lo ideal es que ambos cónyuges estén en el título. También se puede crear un testamento o un fideicomiso que evite la sucesión y facilite el acceso a la propiedad para el cónyuge sobreviviente.

Conclusiones

Siempre la mejor opción es planificar, y tener los documentos legales requeridos para evitar complicaciones legales y juicios sucesorios. Además, evitar problemas familiares. Familiares que nunca intervinieron en sus vidas, lo más probable es que aparezcan a querer «hacer justicia». Si ya pasó el momento de planificación, entonces no deje pasar más tiempo y ordene su situación. Va a tener que saber que debe tener paciencia, y buscar abogado desde el principio. Cuando las personas intentan hacerlo sin representación legal, terminan gastando más dinero a la larga.

Lo que las mujeres deben saber: Protege tu trabajo, tu herencia y el futuro de tus hijos

En Estados Unidos, muchas mujeres trabajan incansablemente por años —ya sea en el mundo profesional, construyendo un negocio, criando hijos o manteniendo un hogar— sin saber que, sin una planificación legal adecuada, todo ese esfuerzo puede terminar en manos equivocadas.

¿Sabías que…?

• Si no estás en el título de propiedad de una casa, en materia sucesoria, legalmente no eres dueña, aunque hayas contribuido por años.
• Si no estás casada legalmente y tu pareja fallece sin testamento, no heredas nada.
• Una herencia puede convertirse en un bien matrimonial si tu hija o hijo se casa y no la protege adecuadamente.
• Tus hijos podrían malgastar una herencia por falta de madurez o apoyo, o incluso perderla en una mala relación.
• Tu herencia puede quedar completamente para tu esposo, y si él se vuelve a casar, tu patrimonio puede pasar a manos de una nueva esposa o sus hijos.

El caso real de una clienta:

Una mujer llegó a nuestra oficina tras perder a su pareja en un accidente. Nunca se casaron legalmente, aunque vivieron juntos por más de una década y tenían un hijo con necesidades especiales. Ella creía que, al haber construido un hogar juntos, tenía derechos sobre la casa, pero nunca estuvo en el título. Al no haber testamento ni planificación previa, todo quedó en manos de los herederos legales del fallecido… y no fue ella.

¿Por qué esto importa?

Porque no se trata solo de proteger bienes materiales, sino de honrar el esfuerzo, la dedicación y la historia detrás de lo que cada mujer ha construido. Ya sea una carrera profesional, un emprendimiento o el trabajo de cuidar a una familia, todo merece ser protegido. Y lo más importante, si tenemos hijos, las madres siempre pensamos en que nuestro esfuerzo vaya para ellos.

¿Qué puedes hacer?

• Haz un testamento o un plan patrimonial.
• Incluye cláusulas que protejan a tus hijos de decisiones inmaduras.
• Evita que lo que construiste vaya a manos de ex parejas, nuevas esposas o familiares con los que no tienes vínculo.
• Busca asesoría legal para proteger tu legado.

La planificación legal no es solo para personas con grandes fortunas. Es una herramienta de protección.

Como dijo Ruth Bader Ginsburg,
“Las mujeres pertenecen a todos los lugares donde se toman decisiones”

Tomar control de tu planificación legal es un acto de respeto, amor y protección que asegura tu legado. Tu trabajo merece ser respetado, tu legado merece ser cuidado y tus hijos merecen estar protegidos. No dejes tu futuro al azar.